Intentaré, poder resumir en pocas palabras, una de las experiencias más placenteras, de mi historia como motorista.

Todo empezó el año pasado en Cazorla, con la asistencia a la “IV Reunión de Geteros”, de la que ya hablé, en este blog en su momento, pues eso, que más contento que una pasquas, me volví a casa con el compromiso de organizar la “V Reunión de Geteros Catalunya 2010″ y ha sido para mí un gustazo, planear carreteras, ver restaurantes, buscar hoteles, muchos de ellos visitados antes para comprobar su estado, tanto establecimientos como carreteras.

El tiempo pasa y como ya estamos nerviosos, pues que realizamos una intermedia en “Navacerrada”, para que no corra el número pues la bautizamos como “Kdd. GeTera Navacerrada 2009″ y como siempre nos gusta complicar las cosas, surge la idea de realizar una “previa” y un grupo, con el pretexto de aprovechar el viaje, vamos a estar unos días antes, para poder “rodar”, por una parte de carreteras de nuestro Pirineo, atravesando también  un par de puertos en el “extranjero”, Francia y Andorra.

La historia empieza el día 20 de abril, con la llegada de los integrantes de la “previa” a la ciudad de Barcelona, hotel “Evenia Roselló”, donde establecimos el primer contacto, algunos por primera vez, otros viejos conocidos de otras ediciones, compartiendo mesa en un establecimiento del “example” frente a unas riquísimas “tapas” (fue el preludio de lo que se avecinaba ) y Cava, mucho cava.

Día 21, miércoles, 9.30 h, salimos del hotel, aprovechamos para pasarnos por delante de la “Sagrada Familia”, fotos y a las motos, pero, “sorpresa” mi GT no arranca, pero mi compañero Antonio, que nos acompaña junto con su esposa, me da un empujón y la GT, arranca sin problemas. Seguimos con la marcha hacia la salida de la Ciudad Condal, cogemos la autopista, dirección a Girona y Francia, en la primera gasolinera “cargamos” y salimos ya a la autopista con sus consiguientes peajes. En la salida 10, Hostalric, cambiamos la autopista por las carrateras locales, algún camión, pero al ser día laborable, pues rodamos con poco tráfico disfrutando de la carratera y el paisaje.