
Lunes
Hacía días que me rondaba la idea de volver a Navarra, pues hacía unos años que con el grupo, habíamos estado en esta hermosa tierra.
Lo propusimos y decidimos buscar un lugar para pasar la Semana Santa, fueron varios los medios que empleamos para realizar dicha búsqueda, pero fue el más fácil, uno del grupo tiene un amigo en Pamplona, que conocía una persona, que estaba montado una casa rural, nos puso en contacto y hablamos, nos envió unas fotos y hecho, ya tenemos casa. O dicho de otra forma un centro de operaciones. La casa en cuestión estaba situada en el pueblo de Salinas de Oro, a 24 kilómetros de Pamplona en una sierra (luego contaré más cosas de ella). El día en cuestión, lunes salimos de mi casa en Fulleda pequeño pueblo de la provincia de Lérida y nos lanzamos a la carretera y, debido al buen ritmo de viaje llegamos muy temprano al centro comercial donde habíamos quedado con el propietario de la casa en cuestión, comimos en una sidrería en el propio centro comercial, e hicimos la primera compra, quedamos a las cuatro, fue puntual como un reloj suizo, empezamos a prepararnos (chaquetas, cascos, guantes) comentario con Jesús, lloverá, él miró al cielo y dijo “bueno, alguna gota puede”, cuando enfilamos la NA 700, cayo un chaparrón en toda regla, seguíamos al vehículo de Jesús carretera adelante, a lo lejos se veía la luz trasera de una moto, al empezar el puerto el muchacho en cuestión que pilotaba una 125 c.c., vio por su retrovisor a una fila de luces parecida a un gran gusano (no digo multicolor, porque llovía) pero se emocionó y empezó a tirar como si fuera en el gran premio de Singapur (no íbamos a pasarle en “su” carretera unos motoristas forasteros, fue nuestro primer contacto con el puerto), muy divertido, llegamos al pueblo y “trepamos” por sus calles, sí, he dicho “trepamos”, pues eran empinadas, empinadas, a la GT tenía que ponerle la primera y con mucho cuidado, pues las calles eran cementadas, con una tira central de ladrillos, con agua un cóctel un poco inseguro.
Jesús, nos enseña la casa (que será nuestra casa esta semana), muy guapa, grande, espaciosa, con dormitorios, baños, comedores de sobra, dos cocinas, calefacción, televisores (tres, uno por comedor), nos empezamos a acomodar repartiendo las habitaciones. Llamada telefónica al miembro que nos faltaba, que venía de Haza del Trigo, pequeño pueblo de la costa Granadina (cerca de Motril), salimos con el coche de Antonio (vino en “lata”, porque llevaba un mes en casa con una “neumonía” y por prescripción facultativa no podía venir en moto) llovía a mares, hicimos unos 23 kilómetros hasta el cruce en el que nos esperaba y rumbo a Salinas, duchas, fuego en la chimenea y risas, cena, tertulia y a la cama que estábamos cansados, pues al día siguiente salimos de ruta, pase lo que pase.

Martes
A las ocho de la mañana diana, desayuno. Llueve, pero no lo suficiente para pararnos, pues hemos venido a rodar en moto, Salimos para Donosti, a la altura de Lekunberri, dirección a Azpirotz (alto de), nos cae la del pulpo (pensaba que ya habíamos llegado a la “Concha”, por lo del pulpo), mucha agua por las calles de San Sebastián, buscamos sitio para aparcar (pues te multan o se la lleva la grúa si la dejas en la acera), tuvimos la impagable ayuda de u
na vigilante municipal de aparcamientos que nos echó una mano en lo de apartar otras motos y meter entre ellas las nuestras (lo chocante es que todo el mundo las deja en la calle, en la zona habilitada para ello, pues los garajes son un bien escaso y caro en la zona), como llueve mucho nos decidimos a tomar un tentempié, el lugar era un paraíso para los gourmets, tapas, tapas y más tapas. Nos dirigimos a la Concha y para de llover, sale un sol mortecino y nos permite hacernos muchas, muchas fotos, callejear, subir al edificio del acuario y ver de cerca la salida al mar. Hora de compras y empieza a apretar el hambre, callejeando por el barrio viejo, llegamos a la parte trasera del “Kursal”, entramos en una sidrería, para volverse loco, nos dieron un plato a cada uno y podíamos ir cogiendo lo que quisiéramos de todo el montón de platos de suculentas tapas, cazuelitas, montaditos, bueno “pá volverse loco”, cervecitas por un tubo. Pero con prudencia, pues teníamos que subirnos a las motos, volvemos, llueve mucho otra vez, Izurzu, Etxauri y a casa (Salinas de Oro).
Duchas, cena, fueguecito, tertulia y a dormir.


San Sebastián
Miércoles

Pasando el puerto de Monte Irati
Sol, mucho sol, es la novedad del día, pues nos hemos mojado todos los días, desde que llegamos a Navarra. Enfilamos la carretera dirección a Lumbier, entramos al valle de Salazar, sol, poco tráfico, carretera despejada y gassss (rápida y muy, muy divertida), paramos en la Foz de Arbayun, fotos, los primeros buitres, seguimos por el valle de Salazar, subimos a la selva de Irati, subiendo el monte Iratí (nevado), justo hasta el final, la hermita de la virgen de las Nieves.
Media vuelta, volvemos a pasar la zona nevada y comemos en un pic-nic, muy bonito y cuidado en Escaroz, seguimos en dirección a Aribe, y volvemos a entrar por la otra punta de la Selva de Iratí, subiendo hasta la presa, paseito a pie, por un paisaje impresionante. Volvemos a Pamplona por una carretera muy rápida y muy divertida, más compras de avituallamiento (centro comercial). Puerto y a casa (Salinas de Oro). Nos hemos hecho un buen puñado de kilómetros, pero a eso hemos venido, no.
Entre tanto, estábamos pendientes de la llegada de mi hija, que había plegado de trabajar a las 13.00 h., a casa a comer y cargar la moto, a las 15.00 h. salida, buen ritmo de viaje, gasolina y carretera. La CBR, devoraba los kilómetros, a las 20.30 h. recibimos su llamada de que ya estaba en Pamplona, dos de los nuestros van en su búsqueda. Una campeona mi niña (amor de padre). Lo de cada día, duchas, cena, fueguecito, risas, aventurillas y a dormir, que mañana hay más.

Subiendo a Irati

el pic-nic en Iscaroz

En plena Selva de Irati

esperando a los rezagados en Irati
Jueves

Amanece, día cubierto, a las nueve empieza a llover, pero subimos a las motos y nos vamos hacia Leyre, visita guiada al Monasterio, como sigue lloviendo nos vamos de tapas a Pamplona, empezando el recorrido por el primer bar a la derecha de la calle Estafeta, en la izquierda esta una tienda de la firma Kukuxumusu, en la que también causamos estragos, no nos dejamos ni un bar por recorrer, o sea que nos pusimos hasta las orejas de tapas y de cervecitas (eso sí, “Sin”), la cual cosa chocaba a los camareros, cuando hemos acabado nuestro recorrido por los bares, y nos vamos dirigiendo a por nuestras motos, empieza a nevar, decidimos volver, pues las montañas que se ven desde Pamplona, empiezan a blanquear. El puerto (ya nuestro puerto), está envuelto en una mezcla de aguanieve y una espesa niebla. Cambiamos el orden de cada día, fueguecito, duchas, cervezas (de verdad), vinos, cena, risas y buenas noches.

Saqueando en Estafeta

El histórico Iruña en la plaza del Castillo

cenita

fueguecito
Viernes

Amanece un día espléndido, alguna nube alta, pero con sol, subimos a las motos y “sorpresa”, el cementado y los ladrillos mojados de que antes hablé, propiciaron la caída en parado de la K1200R, de una de nuestras chicas, afortunadamente sin consecuencias físicas, pero sí mecánicas, por desgracia le pilló el talón de la bota, rompiendo el tubo del hidráulico del embrague, el cual queda bastante expuesto. Lo demás ni una rayita (llevaba las defensas que le regalé por Reyes). Y tuvimos que decir la famosa frase “Houston tenemos un problema”, El tubo quedo seccionado por la rosca, al principio del latiguillo, sin posibilidad de “chapuza”, llamada a “Km0, Club del Motorista”, y envío de una grúa.

Esperando pista para despegar
Ya al principio indique (me parece) que Salinas de Oro es un pueblo pequeño, pues llego el furgón del panadero y la gente del pueblo salió a comprar su pan y el “Diario de Navarra” todo el mundo se quedó mirando las motos y a los moteros congregados alrededor de la moto averiada. Una de las personas que se acercó, me preguntó ¿qué os pasa?, después de explicarle la circunstancia y decirle que ya habíamos llamado una grúa, nos dijo “depende la grúa que venga, esto está solucionado”, y fue a comprar su pan y su diario. Llegada de la grúa, la persona en cuestión se dirigió al conductor del vehículo de asistencia y le preguntó “me conoces” y el chofer le respondió que “sí”. La persona en cuestión es Manuel Monjón, propietario de Desguaces “La Cabaña”, (http://www.desguaces-lacabana.com) uno de los desguaces mayores de España. “Lleva la moto a mi taller, que llamo a una persona que venga a recibirla, intentaremos encontrar alguna pieza, que podamos adaptar de cualquier moto que esté en mi desguace”, dicho y echo, todo el grupo detrás de la moto en la plataforma, la persona nos estaba esperando (era fiesta, Viernes Santo), iniciamos una incursión por el desguace y nuestro “MacGavi”, desmontó el latiguillo de freno de una CBR 1000, el cual cortado, convenientemente adaptado y con una brida metálica de las sin fin, quedo reparada, añadimos un poco de líquido de hidráulico, y a la carretera (Muchas gracias Manuel). Salimos en dirección a Vitoria, pic-nic, por el camino.

Paseando por las cercanías de la catedral
Llegada a Vitoria, entramos hasta el centro de la ciudad, dimos una vuelta por la parte vieja, sus calles, una ciudad guapísima, con una gran cantidad de parques entre antigua y moderna (incluso hay unas escaleras mecánicas para subir a la catedral). A parte de los bares, también tiene tranvía, estuvimos en el Parlamento, plaza porticada y de vuelta a la casa (la salida estaba un poco liada, un coche de la “Ertziana” paró a nuestro lado, mirándonos un poco sorprendido al ver tantas motos con el mismo distintivo, pero yo a lo mío, interrogo al agente, en qué dirección debemos seguir, ya que a causa de las rotondas estaba un poco complicado, y ellos muy amablemente nos dicen que los sigamos, que nos acompañan, creo que si no hubiera sido así, todavía estaríamos dando vueltas por Vitoria, gracias “magetes”), volvemos, pero por una ruta diferente, en Lizarraga, nos desviamos por el Puerto Usaide, con el mirador de Lizarraga (simplemente espectacular) cruzando el parque Natural de la sierra de Urbasa por la Na 120, giramos a la izquierda hacia Lezaun y por la Na700 a Salinas de Oro, (la carretera es muy bonita con unas vistas sobre el pantano [No logro recordar su nombre, pero lo veíamos desde la casa]), duchas, birras, fueguecito, cena, más tertulia, camita que mañana habrá más.

Nos reunimos con los que venían de Solsona

Centro de Vitoria
Sábado
Amanece el sábado, llovizna, pero ya nos estamos acostumbrando al clima, enfilamos por la N121a, acompañados por la fina llovizna típica del Norte, valle de Ultzama, el puerto de Velate, (la carretera es guapísima) valle de Lerin, a partir de aquí la carretera se divide en dos N121 a y N121b, cogimos la B, hacia Elizondo, valle de Batzan, puerto de Otsondo, Urdazubi y a nuestro destino Zugarramurdi (las cuevas de las Brujas), visitamos el museo, las brujas (digo las cuevas), todo muy bonito y muy bien cuidado. Nuestra intención es buscar un pic-nic, que hemos visto en el puerto y luego subir por otro puerto (Izpegui), hacia un pueblo situado en el país vecino Sain-Jean-Pied-de-Port (muy bonito), empezamos a comer y por lo visto estaban esperando a que termináramos para abrir el grifo, pero no fue agua, sino nieve lo que empezó a caer y de forma muy rápida, en el puerto de enfrente bajó la bruma y aumentó la mala visibilidad a causa de la nieve, decisión rápida, volver por dónde habíamos venido, pero nevando. Al llegar al puerto de Velate, para de nevar y llueve, llegamos a Pamplona y las montañas adyacentes presentan un aspecto ligeramente blanco. Nosotros hacia nuestro puerto, y fin de la salida con la llegada a casa, se alarga la velada, con los comentarios y la juerga de cada día, a la cama que mañana será otro día.

en el puente del diablo

siguiendo la senda

en la cueva

impresionante la gran cueva

bruja (joven pero bruja)

otra (bruja), que no te pase ná chaval

parece buena, pero....

espectacular

A ver niños, por dónde íbamos

bruja 1

Bruja 2


Pic-nic en el puerto

Frio

minutos después se puso a nevar/llover
Domingo

Castillo de Javier
Día con sol, nubes altas y viento… mucho viento (no me extraña que tengan tantos campos eólicos en toda la Comunidad Navarra), Uno de los nuestros sale dirección hacia casa por un compromiso (comida) familiar, el grupo sale hacia Lecumberri, visitamos la Foz (los buitres estaban al raso debido al fuerte viento), luego fuimos a Javier (visitamos el castillo, lugar de nacimiento de san Francisco de Javier), comimos en el pic-nic cubierto y aquí se despidió también otro miembro, pues esa noche le tocaba trabajar. El resto salimos hacia Olite, con su gran castillo-palacio, donde habitaron los reyes Navarros, en la carretera buena, bonita y con un fuerte viento con unas rachas que amenazaban con sacarnos de la carretera. Paseamos por el pueblo y subimos a las torres más altas del castillo, compramos pacharán casero en un bar (vendido de estrangis), y nos tomamos algo en un gran “saloon” del Oeste, muy bien ambientado y con detalles como una diligencia en el techo del piso de arriba, está situado en la salida de la carretera hacia Pamplona, a diferencia de otros días todos estamos pensando que mañana volvemos a casa (lunes de Pascua).

Se nota ?
Es la última noche, duchas, cena, risas más fuertes si cabe, pues ésto se acaba y es posible que hasta el año que viene, no coincidamos todos en unos días de rutas (en verano y por motivos laborales, turnos etc.) ya hace dos años que no tenemos las vacaciones juntos.

Invadiendo el castillo de Javier

Lumbier (foz)

Lumbier

Habitante de Lumbier

Otro habitante (a pesar del viento)

Lo más bonito de Olite
Lunes
Diana, a las 8 todos desayunados y preparando las motos, mucho tránsito de maletas, bolsas, chaquetas, cascos, un hervidero vaya, en el cielo nubes, despedimos a quién está a más de mil quilómetros de casa (Motril), él irá hacia Soria, nosotros por Tafalla (a las 10.30 h, paramos a repostar), a las 14.30 horas estamos en Fraga (hemos comido en Portal de Monegros), los de Solsona y la de Andorra, salen de la autovía en Lérida, el resto entramos en Barcelona a las 4.30 h., los de Mataró les quedan unos kilómetros más. Llamadas reportando que todo el mundo ha llegado a casa a las 21.00h, el granadino reporta su llegada. Bien, todo muy bien. Sólo nos queda que ir pensando a dónde iremos el año que viene. Aunque parezca que es una exageración, el tiempo pasa rápido, ya estamos en vacaciones, pronto Halloween, Navidad, Hearbreak, Semana Santa. A que sí, y yo con estos pelos.


Torres del castillo de Olite

Las mismas torres con sus princesas

Que guapas!

el más feo

Acompañado por una guapa

Primavera en Olite

campanas en marcha (atronador)

Vista general de Olite

Saloon de Olite

La diligencia en el techo del Saloon

bonita lampara

acabamos casi como empezamos. Salud
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