Intentaré, poder resumir en pocas palabras, una de las experiencias más placenteras, de mi historia como motorista.

Todo empezó el año pasado en Cazorla, con la asistencia a la “IV Reunión de Geteros”, de la que ya hablé, en este blog en su momento, pues eso, que más contento que una pasquas, me volví a casa con el compromiso de organizar la “V Reunión de Geteros Catalunya 2010″ y ha sido para mí un gustazo, planear carreteras, ver restaurantes, buscar hoteles, muchos de ellos visitados antes para comprobar su estado, tanto establecimientos como carreteras.

El tiempo pasa y como ya estamos nerviosos, pues que realizamos una intermedia en “Navacerrada”, para que no corra el número pues la bautizamos como “Kdd. GeTera Navacerrada 2009″ y como siempre nos gusta complicar las cosas, surge la idea de realizar una “previa” y un grupo, con el pretexto de aprovechar el viaje, vamos a estar unos días antes, para poder “rodar”, por una parte de carreteras de nuestro Pirineo, atravesando también  un par de puertos en el “extranjero”, Francia y Andorra.

La historia empieza el día 20 de abril, con la llegada de los integrantes de la “previa” a la ciudad de Barcelona, hotel “Evenia Roselló”, donde establecimos el primer contacto, algunos por primera vez, otros viejos conocidos de otras ediciones, compartiendo mesa en un establecimiento del “example” frente a unas riquísimas “tapas” (fue el preludio de lo que se avecinaba ) y Cava, mucho cava.

Día 21, miércoles, 9.30 h, salimos del hotel, aprovechamos para pasarnos por delante de la “Sagrada Familia”, fotos y a las motos, pero, “sorpresa” mi GT no arranca, pero mi compañero Antonio, que nos acompaña junto con su esposa, me da un empujón y la GT, arranca sin problemas. Seguimos con la marcha hacia la salida de la Ciudad Condal, cogemos la autopista, dirección a Girona y Francia, en la primera gasolinera “cargamos” y salimos ya a la autopista con sus consiguientes peajes. En la salida 10, Hostalric, cambiamos la autopista por las carrateras locales, algún camión, pero al ser día laborable, pues rodamos con poco tráfico disfrutando de la carratera y el paisaje.



Aunque no siga un orden cronológico, pues tengo varias cosas que contar, pues han pasado antes, hablaré de lo último. El pasado domingo, en el “Parc de Sant Martí”, la asociación gallega “A Cova da Serpe”, celebraban su 25 Aniversario, con su festival anual de música, danza y degustación de productos de su tierra, traidos especialmente para la ocasión. Solicitó nuestra colaboración a traves de uno de nuestros socios (el cual también miembro de dicha asociación), pues nada, las gaitas y las motos, vivieron una agradable matinal.

 

Nos acompañaron en ella, varios  Moto Grupos (Excalibur, Wanderers, Hijos de Cain, Vikingos, Mohicanos, Kataros, Iberos), con los cuales compartimos espacio al rededor de las mesas, con una explendida degustación de empanada (confeccionada por la madre de Celso, otro de nuestros socios), pulpo, lacón, queso, pimientos de Padrón (unos pican, otros non), todo ello regado, por unas botellitas de vino “Turbio” fresquitas, que con el cálido ambiente que nos acompañó, entraban la mar de bien. El club montó su carpa (nueva, la estrenamos para la ocasión), nuestra pancarta para dar la bienvenida a los moteros, también nos acompañaron, Camilo con la carpa de su tieda “Tiempos”, con productos para motoristas y demás, también montaron su carpa adyacente los miembros de “Iberos MG” de los cuales Camilo es el presidente. Despues del pequeño refrigerio de bienvenida, se realizó la vuelta “turística” con las motos por el barrio, para deleite de pequeños y grandes, pues en Rambla Guipúzcoa, la gente que iba paseando, saludaba a los motoristas de la caravana. Ya por la tarde, hubo una entrega de trofeos, en la cual los presidentes de las dos asociaciones, intercambiamos los respectivos, unas palabras de agradecimiento y la promesa de que el próximo año volveremos a convivir “Gaitas i Motos”, la fiesta continuó hasta la madrugada, con un fin de fiesta con chocolate y “sobaos” buenísimo.

 



Cuando vi anunciada la primera edición de esta “aventura”, me pareció una magnífica idea, pero por circunstancias personales, no pude asistir, lo que tenía claro, es que esta segunda, no me la iba a perder, me llegó la primera información de la “2.ª Wild Route Crew” vía”mail” y me la anoté en la agenda, era el fin de semana del 5 al 7 de marzo, me inscribí, pagé (muy importante) y a esperar el día, pero como siempre, ha de haber un “poblemilla”, dijeron que iba a caer “chuzos de punta”, martes, me confirman que se suspende (vaya, que no vamos) ooooh¡¡¡¡, desilusión, pero el jueves por la mañana, después de dos días pegados a los servicios meteorológicos, que sí, que vamos, puede que el domingo por la tarde, nos llueva un poco, a la vuelta, bueno y qué.

El viernes por la tarde, después de preparar las bolsas y cargar mi señora y yo nuestras motos, salimos de Bcn, dirección a Sant Carlos de la Ràpita, en menos de dos horas, nos presentamos en destino, una casa de colonias por encima de la nacional, donde nos recibieron los componentes del Jokers MC, que ya tenían unas buenas brasas para hacer la barbacoa para cenar. Después de acomodarnos en las magníficas instalaciones de la casa de colonias, nos tomamos unas “birritas” y unos mejillones que nos trajeron un grupo de moteros de Sant Carlos (buenísimos), esperamos a que acabaran de llegar todos los asistentes a la ruta y nos dispusimos a cenar la estupenda barbacoa (no sin antes tomarnos una sopa de galets, para el frío), después de la cena, estuvimos tomando cervezas en la misma hoguera en que habían hecho la barbacoa, en un ambiente tranquilo y relajado, pero, no muchas, pues al día siguiente había que cumplir la primera parte del reto.

Por la mañana, a la hora acordada, todo el mundo en pié, desayuno y bolsas en las motos o en la furgo, que nos acompañaría en el recorrido, para que pudiéramos rodar más cómodos, arrancamos, salimos a la carretera, dimos una vuelta por Sant Carlos y subimos al mirador que hay en una hermita que domina la población, después de unas fotos, salimos a la nacional y enfilamos la ruta, en formación, cada cual se quedo ya en el sitio que ocupaba en este primer tramo para toda la ruta, repostaje y sin más que rodar, llegamos al “Camping  Bará”, donde nos tomamos una cerveza acompañando de un “pica pica” excelente, en este punto se nos unieron varios colegas que nos acompañaron hasta la hora de comer, en un restaurante entre las poblaciones de Cardedeu y Granollers.

Este tramo también discurrió sin incidencias, el grupo rodó a la velocidad de la vía, sólo que en Vallirana (como siempre), había cola, fuimos pasando los semáforos, etc, en un momento determinado una moto (no sé muy bien por qué, dijo basta), el grupo siguió, pero varios miembros de Jokers MC, se quedaron con él, hasta la llegada de la grúa. Los demás seguimos devorando kilómetros hasta el restaurante, donde comimos muy bien e hicimos tiempo para esperar a los que llegaron más tarde. Una vez tomamos los cafés, todos de nuevo a la carretera, rodamos por carreteras tranquilas, dirección a nuestro destino, la casa de colonias Les Orenetes, llegando cuando ya estaba anocheciendo y el frío empezaba a dejarse notar. Aparcamos, entramos en la casa, todo preparado, un buen fuego, nos distribuimos en las camas, nos pusimos cómodos y empezamos con las primeras cervezas, en la cocina, herbían unas grandes ollas con un caldo, cuyo aroma era espectacular. Dos magníficos jamones encima de la mesa, empezaron a cortar jamón y más cervezas, buena charla y esperamos a la hora de cenar. Cenamos, sobremesa, risas, charla, chupitos, en un ambiente muy relajado y familiar. Nos fuimos a dormir, mañana hay que acabar la última parte de esta “Wild Route Crew”. Diana “con cariño”, desayuno, tostadas en los rescoldos del fuego de anoche, todos a las motos, con un solecito y una temperatura estupenda y salimos dirección al “Cap de Creus”, después de un montón de rotondas (impecablemente reguladas por los miembros de Jokers), enfilamos la carretera de Cadaqués (me encanta), paisaje, asfalto, curvas rodadas a la velocidad correcta, en grupo. Llegamos al Cap de Creus, objetivo cumplido. Unas botellitas de cava “para brindar” por el éxito de la “II Wild Route Crew”, volvemos por el mismo itinerario hasta el local del capítulo Costa Brava de Jokers MC, en Figueres, donde nos esperan toda la “familia”, con un “vermouth” con el consiguiente picapica, mientras tiran el arroz, a la estupenda paella que se está cocinando en el patio. Mas bien “tropezones” con arroz de lo “completa” que era, después de dar cuenta de ella, la gente empezó a despedirse, pues muchos teníamos que volver a nuestros puntos de partida y ya empezaba a ponerse un poco negro, preludio de la que se liaría aquella misma noche, nos libramos por poco. Aquí se acabó la “II Wild Route Crew”, sólo nos queda felicitar a los componentes de Jokers MC, por su impecable organización. A Isabel y a mi, que me apunten para la “IIIª Wild Route Crew”, la estamos esperando.

 



El pasado fin de semana, un grupo de personas, que la mayoría estuvimos en Cazorla 09, quedamos en un principio para vernos en Cuenca, pero por circunstacias, no pudo ser (incendios, hoteles, etc.), con lo cual cambiamos el destino de la Kdd, a Las Rozas de Madrid, y pasó a titularse “Navacerrada 09″, pues este puerto fue casi el protagonista de nuestra kdd., Pero vamos a empezar por el principio, aprovechando que el día once, era festivo (la “Diada”), la “familia”, salimos en dirección a Madrid, “tempranito”, el viaje de ida, fue muy bien, tranquilo, pues al ser festivo la carretera iva muy limpia y sólo saliendo de Catalunya, encontramos tráfico pesado. Paradas cada 200kms., aproximadamente, pues el depósito de la CBR de Cris, era la que marcaba los repostages, comimos cerca de Guadalaja, tranquilamente seguimos nuestro camino, que preveíamos complicado pues temía perdernos por el entramado de M, R, As, y otras historias que rodean a la capital, pero no, nuestro navegador (Tom Tom Raider 2), nos guió entre el inmenso atasco de las 4 de la tarde de viernes, hasta la puerta del hotel en Las Rozas, sin ningún problema.

Despues de instalarnos en nuestras habitaciones, de ducharnos, cambiarnos de vestimenta bajamos a la cafetería donde ya habían varios de nuestros compañeros de reunión, procedentes de otros puntos de España, no éramos muchos (no sé si debido a que hacía poco que se habían acabado las vacaciones, o a la vuelta al cole, a la crisis), pero estuvimos en animada conversación hasta la hora de la cena y luego en una sala privada, tomando unas “copitas”.

Por la mañana, después de desayunar, salimos a hacer la ruta que nos tenían preparada, con el puerto de la Cruz Verde incluido, pero antes de llegar tuvimos que parar, a causa de un accidente con helicóptero  incluido, gracias a dios se saldo con “sólo” una pierna rota y el consiguiente susto. Paramos en La Cruz Verde nos tomamos un refresco y luego bajamos el puerto y después de pasar cerca de El Escorial, nos dirigimos a la Granja, pasando por el puerto de Navacerrada, nos cayeron unas gotas las suficientes para asustar a los “enlatados”, que nos llevaron a paso de tortuga “¿de qué tienen miedo? me pregunto, pues ellos, ni se mojan, llevan lavaparabrisas, no pueden caerse, etc., acabamos el puerto y llegamos a un pueblecito, que tiene un restaurante, en el que teníamos preparada la mesa en el jardín, sobre el césped, con pianista y todo, donde después de unos entrantes muy ricos, nos comimos una “patita” de cabrito al horno buenísima, postres, cafelito, chupitos y decidimos llegarnos a Segovia, ya que estábamos a tiro de piedra. Llegamos a Segovia, y… no pudimos aparcar !en moto¡ inaudito, calles cortadas, no pudimos ver el Alcazar, por lo que decidimos hacernos la foto de rigor junto al Acueducto y volver por donde habíamos venido. Navacerrada, pero esta vez seco, con muchos domingueros, pero seco. Sólo una palabra !!!Divertido¡¡¡, muy divertido, aunque alguna cierre los ojos en las curvas, ja, ja, ja. Huy, se me ha escapado.

Llegada  hotel, duchita, cervecitas, buen ambiente, cena, más buen ambiente, “copitas”, en el mismo reservado del día anterior, en una palabra exaltación de la amistad. Perfecto.

Domingo por la mañana, desayunamos, casi todos juntos, nos preparamos para el viaje de vuelta, besos, abrazos, buenos deseos, pero el más grande es el de volvernos a ver pronto. No nos hemos separado y ya nos encontramos a faltar, el viaje de vuelta, no tiene mayor historia, “Tom Tom”, autopista, autovía, kilómetros y cada mochuelo a su olivo. Todos los “mochuelos”, llegaron a sus olivos sin novedad, alguno un poco mojado, pero sin más novedad.




En breve os contaré cómo nos fue en tierras turkas.



¿Nos equivocamos?

A las 5’45 de la mañana del miércoles 15 de julio, salgo de mi casa y en la plaza, ya está la moto de mi amigo Jaime (presidente de Vikingos MG), bajo al garaje y acabo de cargar mi moto, pues ayer ya había puesto las maletascon lo principal para esta salida, que quiero recordaros que será de una semana, pues es parte de las vacaciones de algunos, emprendemos la ruta hacia el punto de reunión, con los dos miembros del moto grup que nos esperan en Fonolleres, cerca de Cervera, pues ellos salen de su domicilio en Solsona. Desayunamos (café con leche y pasta), y carretera y manta (tenemos previsto que pararemos cada dos horas o doscientos kilómetros que es lo que nos aconseja la prudencia y los depósitos de la HD), segunda parada es en Zaragoza, desayuno de verdad (bocata, refresco y café),  dirección a Guadalajara, la siguiente parada en Medinaceli (donde coincidimos con una pareja que viene de Navarra y llevan una BMW K1200R Sport, nos comentan que también bajan a Faro, pero ellos esperan a otros compañeros), seguimos y empieza a apretar “La Calor”, lo pongo en mayusculas, pues es que era en mayúsculas. Paramos en “un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”, más bien porque no tengo ni idea, para regarnos por dentro y por fuera, comimos algo y otra vez a “La Calor”, Despeñaperros, más calor, Granada, más calor, después del alto del “Suspiro del Moro”, ya empezamos a bajar para la costa, llegamos a Motril, el mar al frente, giramos a la izquierda y a los pocos kilómetros tuvimos que para, mis compañeros de viaje sorprendidos ¿qué pasa?, pues que la edad no perdona y de la posición de la moto, la cordura, el calor, tuve que poner los pies en el suelo, bajarme de la máquina, pues ya era un suplicio insoportable, mi rodilla derecha estaba inflamada. La parada fue breve, pues estamos cerca de nuestro objetivo (Haza del Trigo), 1152 km, casi 13 horas. Sí, nos equivocamos, nos contestamos a la pregunta que hacíamos en el principio, realmente nos equivocamos, pues el que suscribe bajando por la costa no llega a las nueve horas (893 km.) ¡No lo volveremos ha hacer! Palabra de honor.

Abrazos y besos, con la gente que nos espera, cambio muy rápido de indumentaria y birras frescas, y…. piscina. Barbacoa para cenar y la fiesta, que se alargó hasta altas horas de la madrugada (no sigo contando, pues tengo una reputación que mantaner), cama, dormir ¡uhmmmm!

Despeñaperros

Despeñaperros

Jueves, descanso, nos vamos a comer a Nerja, a un restaurante/chiringuito, llamado “El Pulguilla”, al que estamos abonados siempre que corremos por estos lares, “pescadito”, “pescadito frito” nos ponemos hasta las orejas, un buen helado en el “Balcón de Europa” de Nerja, todo buscando a “Chanquete” y sus amigos, “Caló” y vuelta a la piscina, pues se está mejor dentro del agua que fuera. Cena ligera y mañana hacia Faro.

Helado en Nerja

Helado en Nerja

Viernes, a las 10.00 h., aproximadamente empezamos a andar (correr) con destino a Faro, primero Motril y por la recien terminada autovía subimos a Granada, de allí a Cordoba y después Sevilla, hasta aquí todo normal, Calor, tráfico, parada a repostar, más tráfico, calor y Sevilla, el puente de la Barqueta, un atasco al cambiar el sentido de circulación de uno de sus carriles, la moto con el ventilador en marcha permanente, pantalones de cordura, Calor (intendo explicar lo que se siente a 39º, atrapados en un atasco en estas circunstancias), pero todo pasa y nosotros salimos de esta, para seguir nuestro camino, autovía, Cádiz, Huelva, frontera Portuguesa, autovía y después de unos 70 kilómetros, Faro, pero nos quedaba aún algunos kilómetros más hasta nuestro hotel “Quarteira Sol” en Quarteira (pueblo turístico del Algarve), ducha y cambio de indumentaria (el amigo Jaime, pese a no tener reserva, consigue una habitación) y a inscribirnos en la concentra.

Entrada Faro - 09

Entrada Faro - 09

A pesar de haber visto algunas de las concentras más grandes, Faro, es diferente, un río, pero un río muy bien controlado, está allí toda la Policía portuguesa, de todos los departamentos y el ejército (eso nos dijeron), parquing para inscribirnos, un río de aguas turbulentas (unos entran, otros salen, para cruzar hay pasos de peatones y cortan el tráfico) pero todo muy controlado por los miembros del Moto Clube Faro, y voluntarios, muchos voluntarios. Pagas, te dan una bolsa con todo dentro y la señorita muy amable te informa que si la camiseta no es tu talla, hay mostrador para cambios, sólo tres tallas (no como nosotros que para tener contentos a todos hacemos desde la xs a la xxl), o sea que “marchando”, la pulsera, te la colocan ellas, en la mano izquierda, ya que para entrar en moto tienes que mostrarla en marcha, a los que están en la puerta (no pulsera, no entras), allí paga todo el mundo, aunque vaya a pata, pues también hay un control estricto de la gente que va a pié. Ya estamos dentro y como dicen por aquí “En Portugal, todo mouito grande”, pues sí, el escenario es impresionante hasta visto desde lejos, la carpa-comedor, enorme, parece un hangar de aviación, la zona de acampada es immensa, las tiendas están apiñadas unas con otras. La zona “comercial”, tremenda con una cantidad de “tenderetes” espectacular, con todo tipo de productos, la zona del “Show Bike”, la zona de las birras, la de las “taipirinhas” y las de las comidas rapidas con todo tipo de puestos, unos que hacen pulpo seco a la brasa y los “WC”, también espectaculares pues es una carpa inmensa llena de urinarios y sanitarios de plástico “sólo mujeres” (porqué será), fuentes para lavarse las manos, etc. todo muy limpio. Bueno después de una primera vuelta para situarnos nos lanzamos a comprar detallitos para nuestros amigos y parientes (no quiero aburriros con el tema, pero nos lo pasamos de coña comprando, sobre todo con Jaime que es un “crakkk” del regateo. En medio de esta borágine nos encontramos con la pareja y sus amigos de Navarra (K1200Rs), toda una casualidad, pues si lo hubieramos planeado no nos sale, con la de gente que había. Nos tomamos unas birras y nos sentamos a cenar, en el hangar, había un escenario en en centro en el que actuaban gente aficionada, nos hicimos un hartón de reir con ellos y con la gente “que está más pallá, que pacá”. Quiero hacer incapié en lo de muy limpio, pues muchos equipos de limpieza, van dando vueltas y recogiendo las mesas, para que todo esté listo para que la ocupen de nuevo y que no te vean tirar nada al suelo.

Todo grande

Todo grande

Todo grande, el escenario impe_cionante

Todo grande, el escenario impe_cionante

Faro Cabo San Vicente

Va a empezar el concierto de “Loquillo”, la gente se sienta en el suelo, empieza a ser tarde, el amigo Jaime, quiere levantarse temprano para salir hacia Barcelona de un tirón y debe descansar, volvemos al contrario de todo el torrente de gente que vá, salimos, repostamos, la polícía lo controla todo (coches), parando el tráfico, motos, motos, motos en todas direcciones, encontramos el camino de vuelta al hotel, nos tomamos la última cerveza en un “pub” inglés cerca del hotel y a dormir no sin antes despedirnos de nuestro compañero Jaime que mañana a las 6 h. (sí, sí, las seis), quiere atravesar la península ibérica (por lo de los íberos) hasta Barcelona (en concreto a Badalona, donde está el local de su grupo), solo él, su HD y un par. Buen viaje, compañero.

acantilados en cabo San Vicente

acantilados en cabo San Vicente

Sábado, desayunamos, y salimos de ruta hacia el cabo San Vicente, que es la punta más al sur de Europa, tememos que haga mucho calor, pero el viento que hace en este lugar llega a darnos un poquito de fresquito (lor vendedores de recuerdos iban con forro polar) en este punto nos volvemos a encontrar con la pareja de Navarra de la BMW K1200Rs. También nos encontramos con unos de Cádiz que ellas también llevaban moto muy simpáticos (menos el “funcionario”), que luego, sin quererlo tampoco, concidimos en el mismo restaurante. Pero volvamos al cabo San Vicente, un fuerte militar que está en reconstrucción (cobran entrada), y unos acantilados con faro incluido espectaculares, la verdad es que vale la pena el paseo. Hora de comer y en el pueblo ya pasando a la ida varios establecimientos a pie de carretera nos llamaron la atención con nombres tan explícitos como “O Rey do Peixe brasa”, pues “pá lla”, fuimos atendidos por un camarero muy simpático que nos izo entender que él también era motero, saludamos a los ya “colegas” qwue estaban acabando de comer, nos preparamos a comer, no después de refrescarnos con unas cervecitas, almejas, navajas, sardinas, langostinos “tigre” del tamaño de una langosta a la brasa y un Bogabante que estaba el pobre en una pecera y que en pocos minutos pasó a nuestro plato, y como no podía faltar “Bacalao” de la casa o sea con “all i Oli”, me puedo olvidar algo, pero casi no tiene importancia, chupitos, cafés y un descansito para digerir todo ello y después a la “Concentra” pues ya empezaba a aflojar el sol (y la “Caló”), fotos, tiendas y Rock-an-Roll (Europ), deambulamos, compramos y cenamos al lado del hotel ¡¡¡otra mariscada!!!, pero esta no nos la pudimos acabar, una pasada, un paseito por el paseo maritimo de Quarteira, que es ni más ni menos como el de Blanes o Lloret, con sus paraditas de artesanía, etc, etc. Y a la cama. Mañana, emprenderemos el regreso, ya tenemos ganas de ver cosas nuevas.

menudo saltito

menudo saltito

Domingo, desayunamos y nos despedimos de Portugal, hemos decidido para no pasar por Sevilla, pasar por la sierra de Aracena o lo que es lo mismo por Valverde del Canimo y Jabugo, pues llegando a esta población y despues de transitar por una carretera muy buena con unas curvitas superiores y muy rápidas, a la entrada del citado Jabugo veo un cartel “Motos”, como ya era de parar a reponer fuerzas, pues nos vamos detras del cartel, en vusca del próximo y del próximo, hasta que llegamos al polideportivo del pueblo y sorpresa la “primera Concentración Motorista Villa de Jabugo”, nos reciben con muestras de simpatía y de curiosidad, y la pregunta obligada de ¿dónde sois? pues les parecemos extraterrestres, equipados como vamos y con el calor que hace, rápidamente nos sirven cervecitas, claritas y ¡¡¡jamón!!!, una bandeja llena, más claritas, más cervecitas y al sistema de “microclima” que tienen instalado en el polideportivo, que te pone chorreando, pero que a los quince minutos estás seco y casualidades de la vida al cabo de una hora llega la pareja de Navarra con su BMW, si quedamos no nos sale mejor, ellos sí habían quedado con unos amigos que estaban en la piscina adyacente, comimos un estofado de cerdo ibérico ¡¡¡buenísimo!!! y nos dan el premio a los inscritos más lejamos ¡¡¡¡¡¡un jamón de Jabugo!!!!!, que a partir de este momento fue tratado a cuerpo de rey (hasta llegar a casa, pues lo compartimos con el resto de los componentes del Motogrup).

Jamón ¡de jabugo!

Grupo más lejano

Grupo más lejano

Carretera en dirección a Mérida, llegamos a “Emérita Augusta”, buscando un hotel que le habíamos marcado al Navegador, y nos quedamos a 15 metros de otro que no figuraba pues era completamente nuevo (Adealba Hotel), guapísimo, amabilísimos, situado en una casa reabilitada en la misma calla del templo de Diana, nos indicaron un recorrido por las calles del centro de Mérida, los jardines al lado del río, el acueducto, etc, etc. cenamos y al día siguiente salimos a visitar el Teatro y el foro, a mediodía (sobre la una), salimos a la carretera en dirección a Trujillo, no sin antes visitar el concesionario de HD Extremadura, pues por pocos días ostentó el honor de ser el más grande de Europa (según nos dijeron), con una gran zona de restaurante (donde comimos), todo ello muy bien ambientado (recomendamos la visita), intentaron cambiarnos la BMW por una HD, pero no, de momento. Seguimos y llegamos a Trujillo, buscando hotel, encontramos el “Izan Trujillo”, el edificio es un antiguo convento de monjas remodelado (estupendamente, por cierto) que ha estado casi 200 años abandonado, con microclima en el claustro, piscina, habitaciones muy confortables y garaje para nuestras motos, el personal muy atento (recomendado con nota muy alta), despues de darnos un chapuzón en la piscina, cambiarnos y ya que la “Caló” empezaba a aflojar nos dimos una vuelta por el pueblo que es una pasada por las casonas, castillo y finalmente la plaza, con la iglesia y la estatua de Pizarro a caballo, nos sentamos en la terraza del restaurante más típico de la ciudad y nos metimos entre pecho y espalda unas migas, un cochinillo, unos embutidos ibéricos y vino de “Pitarra”, todo buenísimo, después bajamos paseando hasta el hotel y nos dimos un bañito en la piscina hasta las doce, por lo menos, que nos retiramos a descansar, pues el día siguiente prometía ser caluroso y teníamos un tironcito hasta Toledo.

Merida

Merida

Puesta de sol en Mérida

Templo de Diana

Templo de DianaTeatro romano de Mérida

Pues sí, calor y carretera, llegada a Toledo, en la que ya teníamos reservadas habitaciones (gracias a la amabilidad del recepcionista del “Izam Trujillo” motero para más señas), el hotel está situado dentro de la muralla de la ciudad, como casi todos los que hemos encontrado en esta ruta está en un edificio remodelado y con una ambientación muy buena “San Juan de los Reyes”, salimos a comer a un restaurante recomendado, “La Orza”, en plena judería, al lado de la iglesia de Santo Tomé, nos pusimos las botas, “cochinillo” incluido, un vino excelente “Finca los Alijares 2007″ de Graciano. Nos pateamos Toledo y para acabar de rematar, cogimos el “Bus turístico”, que nos dió un vuelta por fuera de las murallas junto al río, con unas vistas buenísimas, hizimos algunas compras y !sorpresa¡ no nos dejaron entrar en la catedral, si no era con un grupo organizado. Sin más historias, a descansar pues hay que volver a casa.

Al día siguiente, carretera, más carretera. Y por fin en casa o cerca, quedamos a comer en Lleida con nuestro compañero Gabi, “cargols a la llauna”, nos separamos, unos para Solsona, otros para BCN. ¡¡Esto es todo amigos!!



casa en Salinas de Oro

Lunes

Hacía días que me rondaba la idea de volver a Navarra, pues hacía unos años que con el grupo, habíamos estado en esta hermosa tierra.

Lo propusimos y decidimos buscar un lugar para pasar la Semana Santa, fueron varios los medios que empleamos para realizar dicha búsqueda, pero fue el más fácil, uno del grupo tiene un amigo en Pamplona, que conocía una persona, que estaba montado una casa rural, nos puso en contacto y hablamos, nos envió unas fotos y hecho, ya tenemos casa. O dicho de otra forma un centro de operaciones. La casa en cuestión estaba situada en el pueblo de Salinas de Oro, a 24 kilómetros de Pamplona en una sierra (luego contaré más cosas de ella). El día en cuestión, lunes salimos de mi casa en Fulleda pequeño pueblo de la provincia de Lérida y nos lanzamos a la carretera y, debido al buen ritmo de viaje llegamos muy temprano al centro comercial donde habíamos quedado con el propietario de la casa en cuestión, comimos en una sidrería en el propio centro comercial, e hicimos la primera compra, quedamos a las cuatro, fue puntual como un reloj suizo, empezamos a prepararnos (chaquetas, cascos, guantes) comentario con Jesús, lloverá, él miró al cielo y dijo “bueno, alguna gota puede”, cuando enfilamos la NA 700, cayo un chaparrón en toda regla, seguíamos al vehículo de Jesús carretera adelante, a lo lejos se veía la luz trasera de una moto, al empezar el puerto el muchacho en cuestión que pilotaba una 125 c.c., vio por su retrovisor a una fila de luces parecida a un gran gusano (no digo multicolor, porque llovía) pero se emocionó y empezó a tirar como si fuera en el gran premio de Singapur (no íbamos a pasarle en “su” carretera unos motoristas forasteros, fue nuestro primer contacto con el puerto), muy divertido, llegamos al pueblo y “trepamos” por sus calles, sí, he dicho “trepamos”, pues eran empinadas, empinadas, a la GT tenía que ponerle la primera y con mucho cuidado, pues las calles eran cementadas, con una tira central de ladrillos, con agua un cóctel un poco inseguro.sem-santa-blog-1-6-copy1

Jesús, nos enseña la casa (que será nuestra casa esta semana), muy guapa, grande, espaciosa, con dormitorios, baños,  comedores de sobra, dos cocinas, calefacción, televisores (tres, uno por comedor), nos empezamos a acomodar repartiendo las habitaciones. Llamada telefónica al miembro que nos faltaba, que venía de Haza del Trigo, pequeño pueblo de la costa Granadina (cerca de Motril), salimos con el coche de Antonio (vino en “lata”, porque llevaba un mes en casa con una “neumonía” y por prescripción facultativa no podía venir en moto) llovía a mares, hicimos unos 23 kilómetros hasta el cruce en el que nos esperaba y rumbo a Salinas, duchas, fuego en la chimenea y risas, cena, tertulia y a la cama que estábamos cansados, pues al día siguiente salimos de ruta, pase lo que pase.

sem-santa-blog-1-4-320x200

Martes

A las ocho de la mañana diana, desayuno. Llueve, pero no lo suficiente para pararnos, pues hemos venido a rodar en moto, Salimos para Donosti, a la altura de Lekunberri, dirección a Azpirotz (alto de), nos cae la del pulpo (pensaba que ya habíamos llegado a la “Concha”, por lo del pulpo), mucha agua por las calles de San Sebastián, buscamos sitio para aparcar (pues te multan o se la lleva la grúa si la dejas en la acera), tuvimos la impagable ayuda de usem-santa-blog-1-1-320x200na vigilante municipal de aparcamientos que nos echó una mano en lo de apartar otras motos y meter entre ellas las nuestras (lo chocante es que todo el mundo las deja en la calle, en la zona habilitada para ello, pues los garajes son un bien escaso y caro en la zona), como llueve mucho nos decidimos a tomar un tentempié, el lugar era un paraíso para los gourmets, tapas, tapas y más tapas. Nos dirigimos a la Concha y para de llover, sale un sol mortecino y nos permite hacernos muchas, muchas fotos, callejear, subir al edificio del acuario y ver de cerca la salida al mar. Hora de compras y empieza a apretar el hambre, callejeando por el barrio viejo, llegamos a la parte trasera del “Kursal”, entramos en una sidrería, para volverse loco, nos dieron un plato a cada uno y podíamos ir cogiendo lo que quisiéramos de todo el montón de platos de suculentas tapas, cazuelitas, montaditos, bueno “pá volverse loco”, cervecitas por un tubo. Pero con prudencia, pues teníamos que subirnos a las motos, volvemos, llueve mucho otra vez, Izurzu, Etxauri y a casa (Salinas de Oro).

Duchas, cena, fueguecito, tertulia y a dormir.

sem-santa-blog-1-2-640x480

San Sebastián

San Sebastián

Miércoles

Pasando el puerto de Monte Irati

Pasando el puerto de Monte Irati

Sol, mucho sol, es la novedad del día, pues nos hemos mojado todos los días, desde que llegamos a Navarra. Enfilamos la carretera dirección a Lumbier, entramos al valle de Salazar, sol, poco tráfico, carretera despejada y gassss (rápida y muy, muy divertida), paramos en la Foz de Arbayun, fotos, los primeros buitres, seguimos por el valle de Salazar, subimos a la selva de Irati, subiendo el monte Iratí (nevado), justo hasta el final, la hermita de la virgen de las Nieves.

Media vuelta, volvemos a pasar la zona nevada y comemos en un pic-nic, muy bonito y cuidado en Escaroz, seguimos en dirección a Aribe, y volvemos a entrar por la otra punta de la Selva de Iratí, subiendo hasta la presa, paseito a pie, por un paisaje impresionante. Volvemos a Pamplona por una carretera muy rápida y muy divertida, más compras de avituallamiento (centro comercial). Puerto y a casa (Salinas de Oro). Nos hemos hecho un buen puñado de kilómetros, pero a eso hemos venido, no.

Entre tanto, estábamos pendientes de la llegada de mi hija, que había plegado de trabajar a las 13.00 h., a casa a comer y cargar la moto, a las 15.00 h. salida, buen ritmo de viaje, gasolina y carretera. La CBR, devoraba los kilómetros, a las 20.30 h. recibimos su llamada de que ya estaba en Pamplona, dos de los nuestros van en su búsqueda. Una campeona mi niña (amor de padre). Lo de cada día, duchas, cena, fueguecito, risas, aventurillas y a dormir, que mañana hay más.

Subiendo a Irati

Subiendo a Irati

sem-santa-blog-1-9-640x480

el pic-nic en Iscaroz

En plena Selva de Irati

En plena Selva de Irati

esperando a los rezagados en Irati

esperando a los rezagados en Irati

Jueves

La cripta de Layre

Amanece, día cubierto, a las nueve empieza a llover, pero subimos a las motos y nos vamos hacia Leyre, visita guiada al Monasterio, como sigue lloviendo nos vamos de tapas a Pamplona, empezando el recorrido por el primer bar a la derecha de la calle Estafeta, en la izquierda esta una tienda de la firma Kukuxumusu, en la que también causamos estragos, no nos dejamos ni un bar por recorrer, o sea que nos pusimos hasta las orejas de tapas y de cervecitas (eso sí, “Sin”), la cual cosa chocaba a los camareros, cuando hemos acabado nuestro recorrido por los bares, y nos vamos dirigiendo a por nuestras motos, empieza a nevar, decidimos volver, pues las montañas que se ven desde Pamplona, empiezan a blanquear. El puerto (ya nuestro puerto), está envuelto en una mezcla de aguanieve y una espesa niebla. Cambiamos el orden de cada día, fueguecito, duchas, cervezas (de verdad), vinos, cena, risas y buenas noches.

Saqueando en Estafeta

Saqueando en Estafeta

El histórico Iruña en la plaza del Castillo

El histórico Iruña en la plaza del Castillo

cenita

cenita

fueguecito

fueguecito

Viernes

Bajando "nuestro" puerto

Amanece un día espléndido, alguna nube alta, pero con sol, subimos a las motos y “sorpresa”, el cementado y los ladrillos mojados de que antes hablé, propiciaron la caída en parado de la K1200R, de una de nuestras chicas, afortunadamente sin consecuencias físicas, pero sí mecánicas, por desgracia le pilló el talón de la bota, rompiendo el tubo del hidráulico del embrague, el cual queda bastante expuesto. Lo demás ni una rayita (llevaba las defensas que le regalé por Reyes). Y tuvimos que decir la famosa frase “Houston tenemos un problema”, El tubo quedo seccionado por la rosca, al principio del latiguillo, sin posibilidad de “chapuza”, llamada a “Km0, Club del Motorista”, y envío de una grúa.

Esperando pista para despegar

Esperando pista para despegar

Ya al principio indique (me parece) que Salinas de Oro es un pueblo pequeño, pues llego el furgón del panadero y la gente del pueblo salió a comprar su pan y el “Diario de Navarra” todo el mundo se quedó mirando las motos y a los moteros congregados alrededor de la moto averiada. Una de las personas que se acercó, me preguntó ¿qué os pasa?, después de explicarle la circunstancia y decirle que ya habíamos llamado una grúa, nos dijo “depende la grúa que venga, esto está solucionado”, y fue a comprar su pan y su diario. Llegada de la grúa, la persona en cuestión se dirigió al conductor del vehículo de asistencia y le preguntó “me conoces” y el chofer le respondió que “sí”. La persona en cuestión es Manuel Monjón, propietario de Desguaces “La Cabaña”, (http://www.desguaces-lacabana.com) uno de los desguaces mayores de España. “Lleva la moto a mi taller, que llamo a una persona que venga a recibirla, intentaremos encontrar alguna pieza, que podamos adaptar de cualquier moto que esté en mi desguace”, dicho y echo, todo el grupo detrás de la moto en la plataforma, la persona nos estaba esperando (era fiesta, Viernes Santo), iniciamos una incursión por el desguace y nuestro “MacGavi”, desmontó el latiguillo de freno de una CBR 1000, el cual cortado, convenientemente adaptado y con una brida metálica de las sin fin, quedo reparada, añadimos un poco de líquido de hidráulico, y a la carretera (Muchas gracias Manuel). Salimos en dirección a Vitoria, pic-nic, por el camino.

Paseando por las cercanías de la catedral

Paseando por las cercanías de la catedral

Llegada a Vitoria, entramos hasta el centro de la ciudad, dimos una vuelta por la parte vieja, sus calles, una ciudad guapísima, con una gran cantidad de parques entre antigua y moderna (incluso hay unas escaleras mecánicas para subir a la catedral). A parte de los bares, también tiene tranvía, estuvimos en el Parlamento, plaza porticada y de vuelta a la casa (la salida estaba un poco liada, un coche de la “Ertziana” paró a nuestro lado, mirándonos un poco sorprendido al ver tantas motos con el mismo distintivo, pero yo a lo mío, interrogo al agente, en qué dirección debemos seguir, ya que a causa de las rotondas estaba un poco complicado, y ellos muy amablemente nos dicen que los sigamos, que nos acompañan, creo que si no hubiera sido así, todavía estaríamos dando vueltas por Vitoria, gracias “magetes”), volvemos, pero por una ruta diferente, en Lizarraga, nos desviamos por el Puerto Usaide, con el mirador de Lizarraga  (simplemente espectacular) cruzando el parque Natural de la sierra de Urbasa  por la Na 120, giramos a la izquierda hacia Lezaun y por la Na700 a Salinas de Oro, (la carretera es muy bonita con unas vistas sobre el pantano [No logro recordar su nombre, pero lo veíamos desde la casa]), duchas, birras, fueguecito, cena, más tertulia, camita que mañana habrá más.

Nos reunimos con los que venían de Solsona

Nos reunimos con los que venían de Solsona

Centro de Vitoria

Centro de Vitoria

Sábado

Amanece el sábado, llovizna, pero ya nos estamos acostumbrando al clima, enfilamos por la N121a, acompañados por la fina llovizna típica del Norte, valle de Ultzama, el puerto de Velate, (la carretera es guapísima) valle de Lerin, a partir de aquí la carretera se divide en dos N121 a y N121b, cogimos la B, hacia Elizondo, valle de Batzan, puerto de Otsondo, Urdazubi y a nuestro destino Zugarramurdi (las cuevas de las Brujas), visitamos el museo, las brujas (digo las cuevas), todo muy bonito y muy bien cuidado. Nuestra intención es buscar un pic-nic, que hemos visto en el puerto y luego subir por otro puerto (Izpegui), hacia un pueblo situado en el país vecino Sain-Jean-Pied-de-Port (muy bonito), empezamos a comer y por lo visto estaban esperando a que termináramos para abrir el grifo, pero no fue agua, sino nieve lo que empezó a caer y de forma muy rápida, en el puerto de enfrente bajó la bruma y aumentó la mala visibilidad a causa de la nieve,  decisión rápida, volver por dónde habíamos venido, pero nevando. Al llegar al puerto de Velate, para de nevar y llueve, llegamos a Pamplona y las montañas adyacentes presentan un aspecto ligeramente blanco. Nosotros hacia nuestro puerto, y fin de la salida con la llegada a casa, se alarga la velada, con los comentarios y la juerga de cada día, a la cama que mañana será otro día.

en el puente del diablo

en el puente del diablo

siguiendo la senda

siguiendo la senda

en la cueva

en la cueva

impresionante la gran cueva

impresionante la gran cueva

bruja (joven pero bruja)

bruja (joven pero bruja)

otra (bruja), que no te pase ná chaval

otra (bruja), que no te pase ná chaval

parece buena, pero....

parece buena, pero....

espectacular

espectacular

A ver niños, por dónde íbamos

A ver niños, por dónde íbamos

bruja 1

bruja 1

Bruja 2

Bruja 2

El resultado puede ser incierto

Pic-nic en el puerto

Pic-nic en el puerto

Frio

Frio

minutos después se puso a nevar/llover

minutos después se puso a nevar/llover

Domingo

Castillo de Javier

Castillo de Javier

Día con sol, nubes altas y viento… mucho viento (no me extraña que tengan tantos campos eólicos en toda la Comunidad Navarra), Uno de los nuestros sale dirección hacia casa por un compromiso (comida) familiar, el grupo sale hacia Lecumberri, visitamos la Foz (los buitres estaban al raso debido al fuerte viento), luego fuimos a Javier (visitamos el castillo, lugar de nacimiento de san Francisco de Javier), comimos en el pic-nic cubierto y aquí se despidió también otro miembro, pues esa noche le tocaba trabajar. El resto salimos hacia Olite, con su gran castillo-palacio, donde habitaron los reyes Navarros, en la carretera buena, bonita y con un fuerte viento con unas rachas que amenazaban con sacarnos de la carretera. Paseamos por el pueblo y subimos a las torres más altas del castillo, compramos pacharán casero en un bar (vendido de estrangis), y nos tomamos algo en un gran “saloon” del Oeste, muy bien ambientado y con detalles como una diligencia en el techo del piso de arriba, está situado en la salida de la carretera hacia Pamplona, a diferencia de otros días todos estamos pensando que mañana volvemos a casa (lunes de Pascua).

Se nota

Se nota ?

Es la última noche, duchas, cena, risas más fuertes si cabe, pues ésto se acaba y es posible que hasta el año que viene, no coincidamos todos en unos días de rutas (en verano y por motivos laborales, turnos etc.) ya hace dos años que no tenemos las vacaciones juntos.

Invadiendo el castillo de Javier

Invadiendo el castillo de Javier

Lumbier (foz)

Lumbier (foz)

Lumbier

Lumbier

Habitante de Lumbier

Habitante de Lumbier

Otro habitante (a pesar del viento)

Otro habitante (a pesar del viento)

Lo más bonito de Olite

Lo más bonito de Olite

Lunes

Diana, a las 8 todos desayunados y preparando las motos, mucho tránsito de maletas, bolsas, chaquetas, cascos, un hervidero vaya, en el cielo nubes, despedimos a quién está a más de mil quilómetros de casa (Motril), él irá hacia Soria, nosotros por Tafalla (a las 10.30 h, paramos a repostar), a las 14.30 horas estamos en Fraga (hemos comido en Portal de Monegros), los de Solsona y la de Andorra, salen de la autovía en Lérida, el resto entramos en Barcelona a las 4.30 h., los de Mataró les quedan unos kilómetros más. Llamadas reportando que todo el mundo ha llegado a casa a las 21.00h, el granadino reporta su llegada. Bien, todo muy bien. Sólo nos queda que ir pensando a dónde iremos el año que viene. Aunque parezca que es una exageración, el tiempo pasa rápido, ya estamos en vacaciones, pronto Halloween, Navidad, Hearbreak, Semana Santa. A que sí, y yo con estos pelos.

sem-santa-blog-1-49-640x4801

Torres del castillo de Olite

Torres del castillo de Olite

Las mismas torres con sus princesas

Las mismas torres con sus princesas

Que guapas!

Que guapas!

el más feo

el más feo

Acompañado por una guapa

Acompañado por una guapa

Primavera en Olite

Primavera en Olite

campanas en marcha (atronador)

campanas en marcha (atronador)

Vista general de Olite

Vista general de Olite

Saloon de Olite

Saloon de Olite

La diligencia en el techo del Saloon

La diligencia en el techo del Saloon

bonita lampara

bonita lampara

acabamos casi como empezamos. Salud

acabamos casi como empezamos. Salud



Exactamente a esta hora (minuto atras minuto adelante), fue cuando nací, según mi madre, y según mi primo Pere, que estaba en el terrado del edificio apostado con el tirachinas, para pegarle una pedrada a la cigüeña, porque yo iba a quitarle el título de único niño de la familia, pero le llamaron a merendar y la cigüeña habilmente se coló y dejó su paquetito.

 

Felicidades



 

El hotel, precioso

El martes,  día 22/4,  despues de despedir a mi querida esposa (que se iba a trabajar), empecé a cargar mi moto y a las diez de la mañana comencé el camino hacia la IV reunión de Geteros (BMW.com), la cual era la primera para mí, he asistido a infinidad de concentras y/o reuniones a lo largo de mi vida, en España y fuera de nuestras fronteras, nunca antes había quedado con gente que no conociera y tampoco por internet, pero en este caso, parecía que ya los conocía a todos o a casi todos, pues hemos mantenido vivo este post, durante unos meses, hemos tenido contacto, con los inscritos (o con la mayoría), con sus circunstancias (JorGeTac), tristemente lesionado saltando un muro, hemos pedido (con velas incluidas), por su curación, tuvo que cambiar sus planes de venir en avión de Canarias y alquilar una BMW en Madrid, pero su presencia de ánimo y asistencia fue vital, como el empuje de varios miembros de este grupo que ha logrado que nos enganchemos al “Efecto GT”, que actua como un virus “la GeTítis”, que amenaza en ser pandemia.

El comedor, con alguna fauna autóctona

empezando a conocernos
 

Continuando con el viaje, salida de BCN (a las diez pasadas), dirección a Tarragona, por los túneles del Garraf, autopista “Pau Casals”, con los inevitables “80″ , casi hasta Sitges pues en los túneles 90 km/h, parada en el “Medol” para repostar, después del peaje de Tarragona a volar o casi debido al fuerte viento que había en la zona del Perelló,  pero después fue amainando, autopista, más autopista hasta Sagunto, a las 13 h., comida ligera, repostaje y otra vez autopista, Valencia, Font de la Figuera (a la altura de Elche, un fuerte accidente de una camión, con su consabida retención de tráfico), Murcia (repostaje),

recibimos la visita de algunos propietarios del parque

más autovía, mucha más autovía hasta “La Venta del Pobre” en Nijar, cerca del cabo de Gata, Almería, El Ejido, con sus impresionantes mares de plástico, hasta el final de la citada autovía (Adra), pues cuando entra en la provincia de Granada, hasta Nerja, está en obras de construcción, ya que por orografía necesita muchos túneles y muchos puentes sobre barrancos, por fin llegue al pueblo en el que vive mi “Tete” José Luis, Haza del Trigo, a las siete de la tarde.

 
La sala de reuniones, con unas vistas magnificas

 

Al día siguiente nos fuimos de “golfeo” como en nuestros años mozos, por la zona y golfeando, golfeando aparecimos en Málaga y seguimos por la zona del puerto, de tapitas, pues ya era hora de comer y nos quedamos en un restaurante con la consiguiente mariscada, la cual mi “Tete” no pudo finiquitar, ja, ja (nos estamos haciendo mayores).  Vuelta a Haza del Trigo.

El mirador del embalse del tranco

La poza del aceite

Un remanso, simplemente espectacular

En este punto hizimos un pequeño refrigerio

Casi todas las motos en el mirador

Por la mañana, llamada de Germán, organizador del evento, nos espera en Granada para hacer parte del camino juntos, ¡estupendo!, llegamos a Granada, alli está Germán, cargamos una gran caja en el vehículo del “Tete”, he iniciamos el camino, como gran conocedor de la zona,  nos lleva por carreteras acortando el camino hacia Cazorla, pasamos por las siguientes poblaciones,  Iznalloz, Guadahortuna, Huelma, Jodar y Cazorla, donde en el restaurante “La Sarga”, nos esperaban los GeTeros, que habíamos quedado para comer y la novia de Germán (Encarna) , que trabaja en Cazorla (aunque es de Linares), nos sirvieron un menú de degustación con varios platos buenísimos (recomendado), después de postres y cafés, salida hacia el hotel “Coto del Valle”, que está situado dentro del mismísimo parque natural, reparto de las habitaciones, llegada de algunos componentes más de la “IV reunión de GeTeros”, descanso en la habitación (muy bonita, pues era abuardillada y muy bien decorada),  reunión para irse conociendo (cervecitas, risas), y luego la cena, después,  más risas y cubatas, o ron o…. etc. lo importante era pasar una velada agradable.

Cuatro GeTeros de pro

Al día siguiente, desayuno, reparto de credenciales, camiseta y en ruta, salida en grupo hacia el embalse del Tranco, paraditas para fotos, pues los paisajes se lo merecían, hicimos una parada en el hoyo del aceite, sitio de gran belleza, donde degustamos un “pica, pica”, hicimos las fotos de grupo y en moto otra vez, hacia el castillo de Segura de la Sierra, Orcera, gasolina y vuelta a casi la puerta del hotel, pero dirección al nacimiento del Guadalquivir, donde en el “chiringuito”  existente degustamos una buena ración de platos de la sierra (alguno repitió), con “mucha”, si he dicho mucha, mucha cerveza, pues el calor empezaba a apretar.

Comiendo juntos el sábado

Que bueno estaba todo

Después la mayoría se fue a descansar al hotel, pero mi “Tete” y yo nos fuimos a hacer unas fotos al Puerto Palomas, donde la vista es espléndida del parque y de los miles de olivos del que está rodeado, no en vano está en medio de la provincia (según dicen) más aceitunera de España. Más risas, buen ambiente, cena de gala,  sorteo de regalos, felicitaciones a los organizadores y comentarios sobre dónde se organizará la próxima Reunión de GeTeros, finalmente me ofrecí a organizarla en Lloret de Mar, por la gran afinidad que me une con esta población de la Costa Brava (y en lo que estoy trabajando actualmente, entre otras cosas en las que estoy liado, como siempre), pues sí la “V”,  será en Lloret de Mar, provincia de Girona, ciudad con gran tradición de motor, pues es donde se corría el rallye Catalunya, puntuable para el Mundial.  La velada terminó entre risas por los chistes de un compañero andaluz y las despedidas a otro de Cantabría, que se levantaria pronto para llegar a comer a su casa. Después del desayuno, despedida del resto, algunos con prisa y los demás fuimos saliendo a la ruta. Yo en mi caso la compartí con dos compañeros valencianos y uno alicantino, hasta Font de la Figuera, donde había quedado para comer con mi ”Tete”, pues con el “carro” iba a otro ritmo que nosotros con moto.  Teníamos previsto quedarnos a dormir, en Font de la Figuera por unos problemas oculares de mi “Tete”, pero al terminar de comer, me dice: “Total por lo que nos falta,  pues tiramos hasta casa”, dicho y hecho, gasolina y “Gasss…”, otra parada en Benicarló, para repostar y a casa, no sin antes pasar el calvario de los “60″ por hora a la entrada de BCN, pues como llovía, ahunque no había mucho tráfico, pues “eso” a 60 km/h.,  y “a las 8, en casa”, como un buen chico.

Puerto Palomas, con unas vistas magníficas

Sólo tengo que decir que en esta reunión, hubo tan buen ambiente y armonia que creo que puede ser el principio de un movimiento muy bueno, pues todos los asistentes volvimos infectados de ese virus que os comenté antes “la GeTitis”, y sin poder remediarlo, entre antes de llegar a la “V”, ya hemos planeado otra para septiembre en Cuenca, ojo la “GeTitis” se extiende.



64ek9Si un hombre casado y con hijos a lo largo de su vida construye cien edificios, quinientos puentes, mil hospitales y mantiene una sola relación homosexual, cuando pase por la calle nadie dirá “mira, ahí va el arquitecto”, más bien dirán, “mira, ahí va el chupapollas”. Da igual que te llames Nicolás, Luis o Godofredo, que seas abogado, albañil, profesor o zapatero remendón, si en tu plaza de parking hay dos ruedas en vez de cuatro, si cuando sales de casa sueles llevar el casco en la mano, tu eres “El Motero”, “El de la moto” o en el peor de los casos “El melenudo ruidoso”.

Originalmente los nombres identificaban a las personas y los apellidos indicaban su origen. Y si bien Fernández o Domínguez indicaban que eras descendiente de Fernando o de Domingo, los apellidos del tipo Castillo, del Río o Trujillo indicaban la procedencia geográfica de tu linaje. Pero históricamente todo esto nos debió parecer poco y sobre todo bastante aburrido, de modo que nos inventamos los sobrenombres o motes. El caso es que cientos de años después aún mantenemos esta rancia tradición, de forma que en nuestro país no es nada extraña esa ancestral costumbre de poner “motes” o “nombrajos” para definir a las personas.

Particularmente y sin absolutamente base científica alguna, creo que esta constumbre se ha conservado gracias a su doble utilidad. En primer lugar nos ayuda a definir y diferenciar a cada uno de todos aquellos con quienes pudiera confundirse. Por ejemplo: nombrar en mi ciudad a “Rafa” es como mentar a la mitad de los habitantes varones de la población, pero sin embargo si lo que decimos es “El Greñas”, “El Cremalleras”, “Pelos” o “El Follavacas”, todos sabemos exactamente de quien estamos hablando, a pesar de que todos ellos se llamen Rafa. La segunda utilidad que tiene lo del mote es la de unir con una simpleza extraordinaria la capacidad de distinguir a unos de otros con la capacidad de insultar. Y, ay hermano mío, eso si que nos gusta, insultar. O acaso te crees que al “Follavacas” lo llaman así por cepillarse a Elsa Pataky.

El caso es que esto de ser motorista debe ser algo tan anormal que incluso tapa el resto de tus características. Si te has convertido en motero da igual que seas alto o bajo, gitano o moro, flaco o gordo, para todos los demás serás “el de la moto” o como mucho “el gordo de la moto”. Vamos que con eso ya tienes bastante.
Y en esta segunda parte es en la que se equivocan. Puede que algún vecino comente al llegar a casa “me he cruzado en el ascensor con el motero” y puede que su señora sepa exactamente de quien estaba hablando, pero si en algún momento se ha creido que con eso me está insultando se ha equivocado de plano. Biker, motero, motorista o sencillamente “el de la moto”, pueden llamarme como quieran y en ningún caso conseguiran que me moleste, por que eso es exactamente lo que soy: “el de la moto”. Y así es exactamente como me siento incluso cuando voy en coche. Somos muchos los que hemos convertido un medio de transporte o una afición en una forma de vida, y para todos nosotros no puede ser sino un orgullo que nos reconozcan como tales, como “MOTEROS”. No es que la palabreja me guste demasiado, supongo que, sencillamente, con los años me he acostumbrado a oirla a mi paso y hoy me resulta de los más normal. Soy biker por que es lo que he elegido ser, biker son mis amigos, biker mi familia y hasta a mi pobre madre, que no tiene nada que ver, acabó pasando de ser la señora del tercero a convertirse en la madre de los moteros.

El caso es que aquello que en un principio podría tener connotaciones negativas se ha dado la vuelta, y lo que podía ser entendido como un insulto o una falta de respeto para muchos de nosotros se convierte en un orgullo. No entiendo esa eterna discusión de quién es motero auténtico y quien no lo es. Motero hay de todos los tipos al igual que músicos o deportistas y cada uno lo es como quiere o seguramente como puede. El caso es que somos distintos. Algo hay que nos hace diferenciarnos de los demás y que acaba tapando todo lo demás. Si eres motero da igual que seas padre de familia, punki o transexual, si la carretera es tu casa, el motor tu corazón y las ruedas tus alas, antes o después, cuando te vean pasar acabarán diciendo “Mira, ahí va el de la moto”